Hábitos saludables para el trabajo

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Las jornadas laborales son cada vez más largas y exigentes y terminamos comiendo rápido y por ansiedad. Por eso, acá les ofrecemos algunos tips para incorporar mejores hábitos:

  • Facilitate el proceso. ¡Tené tus snacks saludables a manos y los no saludables lejos! Ante el aburrimiento, estrés y ansiedad siempre vamos a buscar el gusto exagerado de los snacks con alto contenido de calorías, grasas saturadas, azúcar y sodio. Con lo cual, no los tengas en el cajón y si hay máquina expendedora en tu oficina, pedile a un compañero que te guarde la llave para hacerte pensar una segunda vez antes de ir a sacar algo.
  • Lo importante no es buscar lo light, sino lo nutritivo (alto en proteínas, fibra, grasas insaturadas, vitaminas y minerales). Solo lo que te nutre te sacia y mantiene activo.
  • En cuanto a las cantidades, en lugar de llevar un paquete de galletas o una bolsa de frutos secos, lo ideal es separarte las porciones recomendadas en un tupper o bolsita así no encontrás que te bajaste medio kilo de frutos secos sin darte cuenta. ¡Ningún exceso es bueno! Acá te dejamos opciones para inspirarte: 1 taza de fruta fresca o 1/4 taza de fruta deshidratada, 1 manojo de apio y/o zanahoria en bastones, 1/2 taza de granola, 1 yogur, 2 galletas de arroz o crackers integrales con queso y/o palta, 30g de chocolate amargo 60-80% cacao, 1 taza de arándanos frescos o 1/3 taza de arándanos deshidratados, 1 puñado de frutos secos (almendras, castañas de cajú, nueces, etc), 1/2 taza de copos de cereal integrales, 1 taza de pochoclo con sal marina, 1 barra de cereal, 1 taza de chips vegetales o fruta.
  • No subestimar la hidratación: A G U A. Ni agua saborizada, ni jugos, ni gaseosas que están cargadas con azúcares o edulcorantes y aumentan las ganas de consumir más dulce. ¿Te aburre? Llevate de tu casa una botella con rodajas de limón y hojas de menta como para ponerle más onda y de paso, limpiar el el cuerpo. La recomendación es tomar al menos 8 vasos al día, además de las infusiones (mate, té y café) que son diuréticas. Mantenerse hidratado ayuda a la circulación de los nutrientes por el cuerpo. No esperes a tener sed ya que eso es un síntoma de estar deshidratado y cuando estamos deshidratados, la sangre se espesa y dificulta el bombeo de sangre lo cual nos hace sentir más cansados.
  • Por último, no olvidarse de la importancia de las pausas activas. No se trata de una tercera taza de café sino de levantarse cada tanto a estirarse y caminar. Esto nos va a ayudar a activar el cuerpo y renovar las energías. ¡Exitos!