Imagen Articulo Acido Alcalino (Nov14)

Equilibrio ácido-alcalino

El equilibrio ácido-alcalino es esencial tanto para el bienestar diario, como para la salud a largo plazo. Todos hemos aprendimos algo sobre el pH: los ácidos tienen números bajos, los alcalinos tienen números altos y el 7 es pH neutro, pero hasta ahora, no nos significaba mucho en el día a día.

A lo largo de los años, sin embargo, se fue descubriendo que además de poder evitar algunos malestares diarios (cansancio, resfríos, dolores de cabeza, etc.), tenemos mejores posibilidades de conservar nuestra salud si mantenemos una dieta levemente alcalina.

¿Porqué?

Nuestros riñones son los responsables de mantener el pH neutro. Durante nuestra digestión, responden como un amortiguador a lo que ingerimos. Para contrarrestar cualquier carga de ácido adicional, reabsorben el calcio y magnesio de los huesos y debilitan al músculo para crear amoníaco.

Por otro lado,  la mayoría de nuestras enzimas, que son necesarias para más de 40,000 procesos químicos de nuestro cuerpo, funcionan dentro de un rango angosto de pH. Cuando nuestro pH se vuelve ácido, estamos desactivándolas y trayendo como consecuencia un sistema ineficiente de digestión, metabolismo y hormonal.

¿Cual es la solución?

Antes que nada, es importante entender que los alimentos ácidos (como los limones) no se traducen a un pH ácido. Son las vitaminas y minerales que dejan atrás lo que determina qué alimentos son ácidos y alcalinos. En líneas generales, los alimentos ácidos son las carnes, lácteos, granos, café, bebidas alcohólicas, gaseosas y endulzantes. En cambio, los alcalinos son las frutas, verduras y semillas.

Está de más decir que la solución no es eliminar todos los alimentos ácidos, ya que alguno de estos nos brindan nutrientes esenciales, sino de conocerlos para poder balancear nuestra dieta hacia una más alcalina. Una regla fácil de recordar es que el 50% de los alimentos que consumimos deberían ser frutas o verduras.

Una dieta alta en frutas y verduras no parece algo novedoso, pero siempre ayuda tener un mejor entendimiento de las consecuencias. Por eso, cerramos con 3 razones para mantener un equilibrio acido-alcalino:

#1- Mayor energía y concentración. Al tener nuestros riñones trabajando para eliminar los ácidos, dejan de eliminar otro tipo de toxinas. La acumulación excesiva de estas bacterias y hongos, trae aparejado la reducción de la energía celular que provoca fatiga en exceso, reducción de las fuerzas y la claridad de pensamiento.

#2- Prevención de Enfermedades. Las células que mutan y causan enfermedades se sienten más cómodas en un ambiente ácido.

#3 Control de peso. Una dieta alcalina desintoxica el sistema, mejora la digestión, impulsa el metabolismo y preserva la masa muscular.