Chía, sésamo tostado y lino. Este grupo de semillas aporta los nutrientes que el cuerpo necesita para funcionar de una manera equilibrada. Esto se debe a las numerosas propiedades que poseen, entre las que se destacan Omega-3, proteínas y fibra.

Tienen efectos beneficiosos sobre el corazón, el sistema vascular y produce notables mejorías en los trastornos articulares. Además, son excelente aliadas para aquellos que soportan exigencias físicas y mentales.

Se pueden incluir en pastas, yogures, jugos y sopas.