Estaciones:

Si bien actualmente muchas frutas y vegetales se producen indistintamente a lo largo del año, el conocer la estación donde se desarrolla óptimamente, nos ayudará a conseguir productos más sabrosos, económicos y más fáciles de encontrar.

-Primavera: alcaucil, anco, arveja, espárrago, frutilla, palta, zucchini, tomate

-Verano: berenjena, cereza, chaucha, choclo, ciboulette, ciruela, damasco, durazno, frambuesa, melón, morrón, pepino, sandía, tomate, uva, zapallito redondo y zapallo

-Otoño: kiwi, manzana, membrillo, mandarina y pera

– Invierno: apio, berro, brócoli, champiñón, coliflor, endibia, espinaca, hinojo, limón, mandarina, naranja, pomelo, repollito de Bruselas, repollo colorado y blanco.

– Todo el año: acelga, ajo, banana, batata, cebolla, cebolla de verdeo, hierbas aromáticas, lechuga, papa, puerro, rabanito, remolacha y zanahoria.

 

Almacenamiento:

Hay algunos frutos que tienen la capacidad de estimular la maduración o la sobremaduración de otros. Esto se debe a que producen etileno, una sustancia volátil que se libera durante la respiración. Se la llama “hormona de la maduración”. Entre estos se encuentran la manzana, damasco, palta, banana, higo, mango, durazno, pera, ciruela, tomate y papaya. Por eso, conviene almacenarlos separado de aquellos más sensibles como el alcaucil, espárragos, chauchas, brócoli, repollitos de bruselas, zanahoria,perejil, papa, acelga, coliflor, zapallitos, apio, pepino, escarola, choclo y batata.

En cuanto a la temperatura de almacenamiento, si bien cada hortaliza y fruta tiene su temperatura óptima de refrigerado, si se tiene un solo espacio (como nos pasa en la heladera familiar) conviene que se encuentre a 7 C como promedio.